La expectativa por la llegada de BTS a La Plata despierta la emoción de miles de fanáticos, que esperan conseguir entradas o ya las tienen para uno de los fenómenos musicales más convocantes del mundo. El entusiasmo por los grandes espectáculos también puede convertirse en una oportunidad para los ciberdelincuentes, que aprovechan la demanda de tickets para desplegar estafas virtuales.
Frente a este escenario, especialistas en ciberseguridad advierten sobre el crecimiento de las estafas virtuales vinculadas con los eventos masivos. La venta de entradas apócrifas, los sitios web que imitan a las plataformas oficiales y los mensajes con falsas promociones forman parte de las maniobras que pueden afectar a quienes buscan asegurarse un lugar en los recitales, especialmente cuando la fiebre aumenta y hay desesperación por conseguir accesos a través de las reventas.
El fenómeno no se limita a la banda surcoreana. La realización de espectáculos internacionales y festivales como Primavera Sound amplía la cantidad de personas expuestas a estas prácticas, especialmente durante los períodos de mayor demanda, cuando la urgencia por conseguir un ticket puede llevar a los usuarios a bajar la guardia.
Según datos de FortiGuard Labs, el laboratorio de inteligencia de amenazas de Fortinet, durante el primer semestre de 2026 se registraron en Argentina 2.300 millones de intentos de ciberataques y cerca de 594.000 escaneos activos de vulnerabilidades. Las cifras reflejan la magnitud de los riesgos digitales en el país y refuerzan la importancia de tomar precauciones al realizar operaciones por internet.
Los especialistas de Fortinet señalan que los delincuentes se aprovechan de la ansiedad y la expectativa que despiertan los artistas internacionales para diseñar engaños cada vez más convincentes. Con ayuda de herramientas de inteligencia artificial, pueden crear mensajes, anuncios y páginas fraudulentas que buscan obtener contraseñas, información bancaria o dinero de los fanáticos.
Una de las modalidades más frecuentes es el phishing, mediante el envío de correos electrónicos, mensajes de WhatsApp o publicaciones en redes sociales que ofrecen supuestas entradas disponibles a último momento, accesos VIP o la posibilidad de participar en sorteos. Los enlaces conducen a páginas falsas que imitan a las plataformas legítimas y solicitan datos personales o financieros.
También existen riesgos asociados con la conectividad durante los recitales. Las redes Wi-Fi abiertas o desconocidas que se encuentran en las inmediaciones de los estadios pueden exponer la información de los usuarios, sobre todo si se utilizan para ingresar a cuentas personales, realizar pagos o consultar servicios bancarios.